Avizoraré la sigilosa anciana que viene a llevarme a su aposento,
los cuerpos de estatua que me observan,
avizoraré la falsedad de las palabras huecas
y ensayadas en probetas de escenario,
avizoraré todo corazón
antes de hundir mi dedo
en su chocolate.
CUANDO TE MIRO, TUS RASGOS NO SON EXTRAÑOS
Hace 2 semanas
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