miércoles, 15 de abril de 2009

A cerca de la luna y el crecimiento

Todo cuanto me toca
me hace morir,
en el delicado impulso
de renacerme la vida.
Volver a construirme
habitando el faro
de la luna
que guía levantando las mareas.
Volver a sentarse delante
de uno mismo y
percibir
la ausencia y a presencia
de una metafísica cardaga de vida,
de impulsos,
de viajes astrales.
Volver a ponerse los zapatos
sin cordones
volviendo a recomponer el crecimiento.