pienso en tus brazos
y todo cuanto veo
es descanso,
me rodeas pasándome
la mano por la espalda,
y los riñones
me llenan de lágrimas los ojos,
tu tacto ha venido
a bendecir el dolor
de tu ausencia,
a devolverle la vida
a los sentidos
a entregar el don
de los otros brazos
a resolver
mi deseo de caer en ti
y sentir
cayendo la muerte
cayendo las heridas
quedándome
en los posos
de un interior abierto…
CUANDO TE MIRO, TUS RASGOS NO SON EXTRAÑOS
Hace 2 semanas
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