Los gatos son peligrosos para la poesía, pronto
acumulan adjetivos, muchos provocan, mucho seducen. (José Watanabe)
A su libre albedrío
el animal de desliza
por la cornisa que cubre el precipicio
sin temer a la caída
porqué siempre cae parado
Y se luce, se pavonea
me mira como pensando
que lo envidio
si supiera que me gustan más los perros
con todas sus miserias,
será porqué perro soy
y aúllo como lobo
por las noches
cuándo la luna está en mi pecho
con las uñas de mi gata
en la espalda.
Gio.
1 comentarios:
Me guts este poema tuyo, sincero, divertido, puro.
bsO!
Jana
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